viernes, 23 de enero de 2015

Antojo de (casi) medianoche: Tarta de frambuesas

Un jueves cualquiera (22 de enero de 2015), en cualquier lugar (San Carlos de Bariloche), me agarró un antojaso de algo dulce, y no me bastaba con el dulce de leche casero que había hecho hace unos días. No, yo quería TARTA DE FRAMBUESAS.
En el apuro casi que no saqué fotos, esto fue casi muerte súbita (de la tarta).

Sin mas dilaciones, te paso el modus operandi y las fotos porno, muejeje...

Estas cantidades alcanzan para una tartera grande. SI SOBRA, no importa, lo dejás en la heladera envuelta en papel film y la masa te sirve para otro momento.

En un bowl (si tenes procesadora, mejor!) pones 125 gr de manteca fría, 100 gr de azúcar y 300 gr de harina. Con tus deditos vas mezclando todo, hasta que queda como un granulado finito. Ahí le agregás 1 yema de huevo y 100 cc de agua fría. Unís todo, amasas poquito (si te queda medio chirlonga, le agregás harina hasta que se separe del bowl) y lo envolves en papel film, dándole forma medio chata, no de bola. A la heladera!
Lo generalmente recomendado es media hora, pero lo podes dejar un poco más, o de un día para el otro. A mí me gusta ya tener las cosas preparadas con antelación. Es más, a mí me sobró masa y ahorita está en la heladera.

Luego que pasó el tiempo necesario (mínimo 30 minutos en la heladera) prendes el horno al máximo. Forrás el molde a elección, yo no lo enmanteco porque ya la masa tiene suficiente manteca como para que no se pegue. Una vez que tenés la masa en el molde, tenés 2 opciones para que no se "infle". La podes pinchar ooooooooooo... pones un papel aluminio cubiendo toda la masa y le pones porotos, garbanzos, semillas de algo, lo que sea que de peso y que no sea muy afectado por el calor. Eso hace peso,y podes cocinar la masa "a blanco"  (cocida pero sin color dorado). La pones de unos 12 a 20 minutos en el horno. ¿Por qué tanta diferencia? Básicamente depende -1° del grosor de la masa, -2° de la potencia del horno. Si lo haces un par de veces le agarrás la mano al toque. Una vez que la masa está firme, le sacás el papel aluminio con los porotos y la volves al horno unos minutos más para que se seque bien. La mía quedó con un poco de colorcito, a mí me gusta así. Y también quedó bien bien quebrada. Ouuuuu yeaaahhhh....

Mientras dejás enfriando la masa (acá en Bariloche lo bueno es que cualquier cosa que pongas un rato en la ventana se enfría al toque) batís crema con azúcar a punto chantillí (fiiiiirme!) y yo le puse el queso procesado cuyo nombre empieza con F (una ciudad de EEUU cuya copia nacional es un país de Europa).

Una vez fría la masa, le pones la crema y arriba las frambuesas. A mí me gustan así nomas, naturales, sin aditivos, sin conservantes, sin baño de mermelada ni nada que se le parezca. Tienen la acidez justa para mi paladar. Un bañito de azúcar impalpable para darle un look de peluquería y... ÑAM!

El tamaño de esta tarta es de plato de postre, chiquita, para compartir de a dos
 Por si nota el detalle de la grandiosidad de esas frambuesas


Ya en la cama, bed snack!

Esta mañana, para desayuno, ya estaba más firme, fresquita y riiica con mate 

A cocinar! Y casi que podes usar esa masa con cualquier relleno, asi que a inventar, que quién arriesga no gana una rica comidita.

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